{lang: 'es'}

Repasando la actualidad de las redes sociales encontramos muy a menudo una misma palabra: fin. “El fin del RSS”, “El fin del blog” y también, muy especialmente en las últimas semanas, “El fin del periodismo (tradicional)”. Hoy vamos a cuestionarnos la veracidad de esta última afirmación desde dos perspectivas complementarias: la de una de las fuentes más representativas del mundo de los Social Media, Mashable, y la de un blog centrado en el presente y en el futuro de los medios, 233grados.

Los recientes acontecimientos en el mundo árabe (las “revoluciones Facebook”) han servido para que algunos duden del papel de los medios tradicionales. Pero esas mismas redes sociales también pueden ser una excelente herramienta de trabajo. Lo dice Vadim Lavrusik, el autor del artículo “Facebook´s Growing Role in Social Journalism” que podéis encontrar en Mashable: Aunque Facebook recibió un gran crédito por ayudar a los egipcios a organizarse durante lo que se ha llamado la Revolución del 25 de Enero, también ha sido ampliamente utilizado por los periodistas para contar lo que está sucediendo en el norte de África y Oriente Medio. Riyaad Minty, el responsable de Social Media de Al-Jazeera English, opina que los sucesos han demostrado el importante papel de Facebook para permitir a los periodistas monitorizar activamente las revueltas y la situación real”.

Unas revueltas que, lamentablemente, también han tenido su lado oscuro, algo que es necesario conocer para verlas con menos ingenua simpatía y más sincero realismo. Un lado oscuro que han sufrido nuestros protagonistas de hoy, los periodistas, y de una manera especialmente terrible, mujeres periodistas como Lara Logan Y no estamos hablando de ataques perpetrados exclusivamente por defensores del viejo régimen, sino también por supuestos manifestantes pro-liberación.

Intentemos continuar con nuestro asunto de hoy. Vadim Lavrusik centra su artículo en las futuras aplicaciones periodísticas de Facebook: “A pesar de que Twitter sigue siendo la plataforma social a incluir como herramienta de trabajo, se está produciendo un lento cambio hacia Facebook, porque los reporteros están descubriendo su utilidad”. Para el autor, las claves principales de esa utilidad son las siguientes:

- Un directorio de fuentes de más de 500 millones de personas

- Storytelling social

- Contenidos de comunidades

- Herramienta de distribución

- Plataforma de entrenamiento para periodistas

Más que de futuras posibilidades, en 233grados nos hablan del presente: “Los medios ya están en Facebook, ahora analizan cómo y para qué”. Leemos: “El primer paso que han dado las redacciones más grandes, e incluso algunas de las pequeñas, es nombrar un gestor de redes sociales y nuevos medios… que se encarga de trasladar a cada plataforma los contenidos de su periódico, movilizar a los usuarios, responderles cuanto consideren oportuno (que suele ser pocas veces) y apuntar cada nuevo seguidor como un tanto hacia un objetivo cuantitativo del que muchos reniegan en público y festejan en privado”.

En muchas de las preguntas que se plantean los medios podemos vernos todos reflejados: “¿Hay que crear un único canal para el medio o un canal por cada sección? ¿Cómo tenemos que responder o intervenir en la conversación? ¿Cuántas noticias podemos enviar antes de ser considerados spam?“ La respuesta que han encontrado es estar presentes de una manera, por llamarla de alguna manera, mixta: “Mientras una parte de los medios mantiene un único canal en la red de microblogging (Twitter), otros han optado por abrir una cuenta por temática o sección, para que la información que reciben los usuarios sea más afín a sus intereses”.

Otro de los puntos más interesantes del artículo de 233grados es su repaso de los medios españoles, que “también están ocupados en diseñar y ajustar su estrategia en Facebook y probar nuevas funcionalidades de la red social, como la integración de los botones de “Me gusta” y “Compartir” en sus propios reportajes y artículos”. Algunos medios mantienen  esa presencia única en Facebook (20 minutos), mientras que otros siguen el esquema combinado: ABC con una cuenta central y dos específicas (corresponsales y hemerotecas), El País (específicas para Babelia y El País Semanal) o El Mundo, con una segunda cuenta para Yo Dona.

Pero aún más importante es esta reflexión final: “Encontrar los caminos para sacar partido de esa conversación que se produce alrededor de las noticias y que, de las páginas de los periódicos, se está moviendo, cada vez más, hacia las redes trenzadas por amigos y fuentes de confianza”. Precisamente, en páginas consecutivas de un periódico (la edición impresa del 6 de marzo de El Mundo) encontrábamos las opiniones de dos grandes figuras, del periodismo y de las nuevas tecnologías, Iñaki Gabilondo y Nicholas Negroponte. Dice Gabilondo: “Siempre ha habido y habrá nuevos aparatos, que al final terminas manejando. Ése no es el asunto… Los principios del periodismo clásico han valido, valen y valdrán… Es fundamental que un profesional recoja la información, la ordene y la distribuya”. En esencia, el gurú del MIT está de acuerdo con él; al preguntarle si la proliferación de blogueros y ciudadanos – periodistas contribuye o no a crear un mundo más informado, responde: “En general, un mundo está mejor informado cuantas más voces y más puntos de vista haya”, pero también es necesario una nueva forma de periodismo que diferencie el grano de la paja”.

Y es que al proporcionarles un acceso más rápido a un número mayor de fuentes, una capacidad de respuesta instantánea y una conexión en tiempo real con lo que está sucediendo, los Social Media son, en realidad, el sueño de todo periodista.

 

 

 

There are no responses so far.

 

Leave your response:

*

Acceder con Facebook