Rajoy, Rubalcaba y las conclusiones del check-in

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Esta ha sido “la semana del debate”. Y, como se llevaba afirmando desde hace mucho tiempo, también ha sido (al menos, durante un par de días) “la semana del debate en las redes sociales”. De hecho, nunca habíamos visto a tantos altos cargos tan preocupados por hashtags, trending topics y número de menciones. Pero, ¿la cantidad lo es todo o deberíamos tener otros criterios en cuenta?

Avisamos desde el principio: este no va ser un post sobre política, sino sobre compromiso. Y el ejemplo a seguir no va a ser ningún candidato, sino una red de geolocalización. Pero sí queremos empezar con algunas reflexiones sobre lo que vivimos este lunes.

Por supuesto, cada uno de nosotros tiene su propia opinión acerca de quién ganó el debate: Rajoy, Rubalcaba, ninguno de los dos, el resto de partidos o, incluso (y es una opinión bastante razonable), #campovidalfacts. El caso es que alcanzar la categoría de trending topic mundial se celebró como si ya se hubieran ganado las elecciones. Lo leíamos, por ejemplo, en El Mundo, donde también afirman que en su Tuitódromo Rajoy ganó por número de menciones y relevancia. Sin embargo, otros medios tienen una visión muy diferente: sirva como ejemplo este artículo de el debat.

¿Por qué esa diferencia en el número de menciones? En “El enjambre”, blog de rtve.es, David Varona aporta un interesante punto de vista: “El PP, por su parte, apostó todo a Twitter y ganó. Se notó la organización del partido, decidido a conquistar Twitter, con la mayoría de sus dirigentes nacionales, regionales y locales tuiteando y movilizando sus propias redes sociales cercanas. Ese es el truco, eso buscan: la influencia personal. Cuando tienes una buena estructura reticular, con nodos de peso como Esperanza Aguirre y un equipo lanzando sin parar consignas, es fácil conseguir éxito en las redes sociales. Tu mensaje corre muy deprisa porque encuentra acelerantes en su camino” (es interesante recordar que, como menciona David, otros partidos, hayan conseguido o no ser TT mundiales, también están empleando muy bien Twitter ).

Pero sigamos con PP y PSOE. En este artículo de La Vanguardia, anterior al debate, también reflejan las diferentes estrategias de los dos partidos mayoritarios: “Para el PP las redes sociales son un canal más de comunicación y sus acciones consisten en trasladar la estrategia diseñada para el mundo analógico al digital. El discurso del PSOE tiene muy presente la ventaja del PP en seguidores. “A ellos les siguen más pero nosotros seguimos a más y generamos más conversación”, dicen en el partido”

Por cierto, en La Vanguardia también conceden mucha importancia al índice Klout de los candidatos, incluyendo un link a su actualización diaria. Por supuesto, es comprensible, ya que ostenta cierto reconocimiento como medidor estándar, al menos para los medios generalistas. Sin embargo, en las últimas semanas, Klout ha recibido su buena ración de críticas; sirvan como ejemplo este artículo de  Chas Begley y este post de Miguel del Fresno; una visión algo más “amable” es la de Marshall Kirkpatrick.

A estas alturas os estaréis preguntando, ¿y los check-ins, qué tienen que ver con todo esto? Si invitamos a Foursquare a nuestro debate es porque nos parece un muy buen ejemplo de red social que consigue interesar a sus usuarios (sin entrar en comparaciones en cuanto a su número) y crear “engagement” con unas recompensas que, en principio, pueden no resultar tan satisfactorias como la que obtiene un seguidor de un partido político al ver a su candidato convertido en presidente del gobierno. Y es que “movilizar” a tu base de afiliados y emplear a voluntarios y profesionales de comunicación para difundir un mensaje es una cosa, y crear implicación con los usuarios de una red social es otra. Por expresarlo con una pregunta, los partidos políticos españoles ya reconocen la importancia de las redes sociales, pero, ¿entienden las redes sociales?

En una de las charlas de TEDxSiliconAlley, Siobhan Quinn, Product Manager de Foursquare, aportó cinco claves del engagement en tan solo 18 minutos (se agradece la brevedad). Podemos leerlas en The Next Web y son éstas:

  1. “Buscamos confort en las relaciones”
  2.  “Todos tenemos algo que decir”.

Vamos a detenernos un momento en ésta y también en la siguiente. Por supuesto, los partidos políticos, con algún pequeño despiste que otro, no se cierran al debate ni prohíben la crítica, pero a veces caen en estrategias que ignoran la importancia del individuo. De cada individuo. Volvemos a El Enjambre para recordar una de ellas: el “secuestro de tuits”: “En esencia, los militantes y simpatizantes ponen temporalmente sus Twitter a disposición del PP, que los controla de forma robotizada. Al final, cada post se difunde de forma masiva y el impacto parece un bombardeo por saturación. A la gente tampoco le hizo mucha gracia y en Twitter se expandió el hashtag #prostituit”.

3.  “Necesitamos sentirnos importantes: utiliza recompensas para hacernos sentir especiales. Por ejemplo, con badges de Foursquare”.

Las chapitas de Foursquare pueden parecer poco gratificantes pero, ¿nos harían sentir más especiales una taza, un vaso termo o un polo de punto? Esa era la propuesta de“el programa de puntos de Rubalcaba”.  Justo es reconocer que la reacción del partido fue correcta:. “Estar en Twitter significa también eso, recibir las opiniones de los tuiteros, y estamos abiertos a los buenos y malos comentarios”. Pero, desde luego, parece que hay otra forma de hacer sentir importante a tu audiencia más allá de la tradicional taza de regalo. Sin embargo, es interesante (una vez más) la perspectiva de David Varona sobre este asunto: “De fondo subyace una idea que me gusta: la “gamification” o, como dice mi compañero Nacho Gómez, “ludificación”… En el futuro veremos webs en las que navegar y compartir cosas será premiado. Incluso el propio hecho de informarse on line se convertirá en un juegoLo que han hecho en el PSOE es un esbozo de estas tácticas que ya se practican en muchos sitios”

4.     “Nos hipnotiza la belleza”.

5.     “Nos cautiva lo desconocido”.

En cualquier caso, queremos dejar claro que vemos el vaso medio lleno y no medio vacío. Primero, porque darse cuenta de la importancia de las redes (cuantitativa o cualitativamente) y comenzar a implementar estrategias y acciones (más o menos adecaudas) es, desde luego, un primer paso. Y segundo, y más importante porque, como afirmaba Sergio Rodríguez en su artículo en El Mundo, “como la tele, el debate electoral ha sido mejor con Twitter”. Y ha sido mucho mejor porque ha sido mucho más dinámico, abierto al intercambio y a la presencia de muchas más voces.

No vemos mejor forma de terminar que citando a una de ellas. Se nos podrá acusar de optimismo pero, como dijo @EnekoDelgado “España tiene futuro: Un País que tuitea con tanto humor un debate tan pobre … tiene que salir adelante sí o sí. Lo presida quién sea!”

 

 

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