Al menos, así es como deberíamos enfocar nuestra presencia en las redes sociales, si incluimos cierta información en nuestras bios, como la empresa en la que trabajamos o el partido al que pertenecemos. Todos asociarán nuestras palabras con esas organizaciones. ¿Parece simple? Pues no dejan de cometerse errores.
Políticos que expresan opiniones abiertamente antidemocráticas. Deportistas que no demuestran respeto por el rival… lo cierto es que, desgraciadamente, ni los unos ni los otros deberían preocuparse mucho por las consecuencias. mooore «Todos somos portavoces»
